LIPOSUCCION ULTRASÓNICA

La Liposucción Ultrasónica Vaser produce la desintegración de los adipocitos, células grasas que son expuestas a la acción de las ondas de Ultrasonido, las cuales resultan de la transformación de la energía eléctrica a la energía mecánica de sonido de alta frecuencia; energía ultrasónica que sobrepasa los 16.000 ciclos por segundo ( 16.000 mega Hertz), llegando en los equipos de hoy en da a los 22.000 y 25.000 ciclos por segundo, es una energía mecánica que se transmite a través de un medio liquido o solución hipo-osmolar que se inyecta por infiltración previamente, entrapando el tejido graso, que se desee tratar y atreves del cual las ondas ultrasónicas a una frecuencia de 18.000 a 25.000 ciclos por segundo golpean y comprimen las membranas celulares de los millones de células grasas de la región tratada, produciendo la ruptura o desintegración de dichas membranas celulares y por consiguiente la salida de su contenido graso líquido al espacio intersticial mezclándose con la solución hipo-osmolar, muy fácil de evacuar por medio de la succión mecánica con cánula hueca, dando a la región anatómica tratada un moldeado uniforme con poco traumatismo para el tejido conjuntivo, vasos sanguíneos y linfáticos, conservando así la calidad y elasticidad de los tejidos, su funcionalidad, es decir su capacidad de drenaje a través de los vasos sanguíneos y linfáticos que se han conservado.

Con esto se garantizan unas premisas muy importantes como resultado del tratamiento, con esta técnica de liposucción ultrasónica vaser como son: minimización de los riesgos, más rápida recuperación, menos trauma, un resultado más uniforme y estético. Respecto a la disminución de los riesgos con respecto a una liposucción tradicional, tiene que ver que con esta técnica al no producirse un arrancamiento agresivo de la grasa y al no producirse un desgarro de los vasos sanguíneos en su mayoría, hay automáticamente una pérdida de sangre mucho menor y mucho menos posibilidades de émbolos de grasa ingresen por los vasos sanguíneos, debido a que la grasa está completamente desintegrada y los vasos sanguíneos en su mayoría son conservados, facilitando el mecanismo de drenaje y efecto antiinflamatorio del tejido intersticial inflamado y edematizado.

El proceso de manejo de aquí en adelante es igual para cualquier tipo de técnica de liposucción, necesitando inmediatamente efecto compresivo por medio de espumas y fajas, o la colocación de un escudo de yeso, durante 3 días, sin retirar absolutamente nada, al cabo de los cuales se inician las terapias post-operatorias que consisten en la aplicación de ultrasonido externo de 1.5 a 3.0 MHz ( megaherts ), seguido de D.L.M (drenaje linfático manual), deben hacerse diario o interdiario hasta completar mínimo 10 terapias, la duración de cada terapia es de más o menos 1 hora.

Debe mantenerse la compresión con espuma o tabla con espuma debajo de la faja, durante unas tres semanas y luego solamente por la noche unos 15 días más. La faja debe angostarse cada 8 o 15 días, porque a medida que se elimina el edema se va angostando más el cuerpo, necesitando una faja más pequeña.

El detalle de la tabla o la espuma debajo de la faja es para evitar que la faja marque irregularidades sobre la piel, por los pliegues que va tallando o marcando sobre la parte donde se forma.

Después de 6 a 8 semanas la mayor parte del edema o inflamación ha sido eliminado quedando todavía un remanente para continuar eliminando aun hasta un periodo de 3 a 6 meses más. Esto quiere decir que aun hasta el 6to mes después de la cirugía va a obtener resultados, siempre en beneficio de una figura más natural y más delgada, todo este proceso de acomodación y retracción de la piel y los tejidos, hasta los 6 meses después de la cirugía de liposucción con Ultrasonido Vaser, es otro beneficio de la técnica.